Luz y sombra - Salvador Carrillo

 


Me parece que todas las historias comienzan con una historia de amor apasionado entre una mujer y un hombre. Siempre coinciden lo sublime y la realidad de los sexos opuestos, el arrebato transgresivo y erótico tan necesario, placentero y condenado a sufrir en algún momento.

La dulzura de estar acompañados, abrazados. La fuerza de sentir la protección y el cobijo del otro, intercambiar sonrisas cómplices entre besos y el furor del momento. Es encantamiento, sorpresa y miedo.

Lo femenino me atrae y también me asusta. Es entrar en un mar desconocido y profundo, lleno de misterios. Un mar que nunca termina de ser explorado, y siempre me deja estupefacto.

Lo femenino paraliza a quien lo mira extasiado: luz y sombra en el mismo tiempo y lugar. Desnudez de la carne viva, la piel trémula que se desvanece entre la mirada atónita y las manos torpes, labios que nunca se sellan. Ráfagas y destellos que deslumbran el alma de cualquiera, éxtasis.

Y al final, asombro y recogimiento, la vida sigue en un contentum infinito, y así hasta el final de los tiempos.

Comentarios

Entradas populares