Y ¿QUÉ FUE LO QUE ME DETONÓ? - Marichoni
Soy yo y mi circunstancia
Ortega y Gasset
Un encuentro fortuito por una operación de apendicitis, hizo que mis padres se encontraran. Por ellos estoy aquí, me dieron la oportunidad de existir y de crear una historia que ha tenido varios puntos de inflexión, como llama Mark Twain a los momentos en que hay una disyuntiva en la vida de cada persona.
El primero fue descubrir mi temperamento que me hacía una inconforme, buscando cambiar el entorno, hasta que entendí que eso no estaba en mis manos, que a eso se le llama circunstancia. Lo que sí me incumbía era cambiar yo, cambiando la perspectiva, colocándome en distinta posición ante la realidad y así modificar mi punto de visión en la vida.
Llegó el momento de elegir lo que quería estudiar, se me presentó la encrucijada: Ciencias Químicas o Normal de Maestros. Una semana me llevó escuchar mi interior y asumir la segunda opción. ¡Quién lo diría! Cincuenta y cinco años en la
labor educativa.
Aquella voz de mi madre: -Mi hijita ¿para qué vas a la Universidad si te vas a casar?... Pero es mía la responsabilidad de la elección, no se la adjudico, porque escuché lo que quise y, como un punto de inflexión, dije: sí, a estudiar Normal. Reconozco que si hubiera elegido la otra opción, estuviera trabajando con materiales, en cambio ahora, lo hago con seres humanos que quieren descubrir su camino.
Por esa decisión también me casé con Manuel, con su historia, su circunstancia y sus puntos de inflexión. Por haberme casado con él, tengo cinco hijos que son lo que son y resulto responsable en cierto grado, como lo fueron mis ancestros de lo que yo soy.
Caminé hacia adelante y seguí encontrando puntos de inflexión.
Experimenté en la comunidad de fe, en Las Águilas, vivir el encuentro con un Dios liberador que propone amar, como alternativa, para lograr una tranquilidad sin culpas ni temores, con el compromiso de mirar a los demás desde una perspectiva más humana, a partir de un programa de vida, que contempla la trascendencia de la común unión y la belleza en cada ser que la constituye. Ese grupo se ha convertido en mi segunda familia por más de cuarenta y nueve años.
Nuevo punto de inflexión: había que elegir la escuela para los hijos: el CIE (Centro de Integración Educativa) era una propuesta educativa nueva, diferente y sin historia. Por mi trabajo como maestra, me invitaron a conocer ese modelo educativo que, en aquel momento, ofrecía ideas de avanzada: una nueva disciplina, una concepción diferente de trabajo con los alumnos y una forma distinta de incluir a los grupos sociales, para buscar equidad y justicia y algo más, y por ello elegí ese modelo para mis hijos. Allí encontré varios responsables de la forma tienen ahora de ver la vida, aunque son ellos los que aprendieron a tomar sus decisiones.
Pasó el tiempo y seguí en el CIE, a pesar de que ninguno de ellos estaba ya en la escuela.
Pero como todo cambia, apareció otro punto de inflexión: al entrar la nueva administración de esa escuela, y con ello ensombrecerse para mí, los últimos seis meses de los veintinueve años de trabajo, por acciones contrarias a la búsqueda original, se me planteó la necesidad de una nueva elección.
Había que tomar una decisión y moverme, pero… ¡Muchos años para solicitar trabajo! En nuestra sociedad, la edad es un impedimento y no una oportunidad. Sin embargo, esa circunstancia me abrió, inesperadamente, un nuevo camino.
Un anuncio en el periódico: “Solicito Maestra…” me hizo atreverme y me presenté. Allí empezó otra etapa a partir de esa decisión.
El nuevo rumbo me llevó a mi nueva casa laboral: El Instituto Francisco Possenti.
Ya han pasado más de dieciséis años fuera de la Comunidad del CIE y sigo comprobando que todavía hay la oportunidad de aportar, que todavía tengo algo qué ofrecer.
Vivo la consecuencia de las decisiones que he tomado, cuando encontré un punto de inflexión. Sin embargo, ¿Cuántos habrá todavía? Quién sabe… El tiempo lo dirá.
Por lo pronto vuelvo a comprobar que: como dice Ortega y Gasset: Soy yo y mi circunstancia.










Comentarios
Publicar un comentario